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Cómo hacer carrillada de cerdo: receta tradicional paso a paso

cómo hacer carrillada de cerdo

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La carrillada de cerdo es uno de esos platos tradicionales que nunca pasan de moda. Su textura melosa, el sabor intenso y la versatilidad a la hora de cocinarla la convierten en una receta ideal para ocasiones especiales o para disfrutar de una buena comida en casa. En este post te explicamos cómo hacer carrillada de cerdo paso a paso, con una versión clásica en salsa de vino tinto que te hará quedar como un auténtico chef.

Qué es la carrillada de cerdo

La carrillada (también conocida como carrillera) es la parte de la cara del cerdo, una pieza muy gelatinosa y jugosa que, cocinada lentamente, se convierte en un bocado tierno y lleno de sabor. Esta carne procede de los músculos que más trabajan, por lo que necesita una cocción prolongada para ablandarse, pero una vez lista, su textura resulta espectacular.

Aunque durante años fue una carne menospreciada, hoy en día se ha ganado un lugar de honor en muchas cocinas, tanto tradicionales como de autor. Además, su valor nutricional es interesante: contiene colágeno natural, proteínas de alta calidad y es baja en grasa si se limpia correctamente.

Ingredientes (4 personas)

  • 1 kg de carrilladas de cerdo limpias
  • 2 cebollas grandes
  • 2 zanahorias
  • 4 dientes de ajo
  • 1 puerro
  • 1 tomate maduro
  • 500 ml de vino tinto (mejor si es de buena calidad)
  • 500 ml de caldo de carne o agua
  • 2 hojas de laurelHarina, sal, pimienta y aceite de oliva virgen extra

Cómo hacer carrillada de cerdo en salsa de vino tinto paso a paso

1. Limpieza y sellado

Comienza limpiando bien las carrilladas de cerdo, retirando el exceso de grasa y las telillas que puedan tener. Sazónalas generosamente con sal y pimienta, y enharínalas ligeramente para ayudar a que se doren mejor. Calienta un chorro de aceite de oliva virgen extra en una cazuela amplia y, cuando esté bien caliente, sella las carrilladas a fuego fuerte durante un par de minutos por cada lado. Retíralas y resérvalas

2. Sofrito aromático de verduras

En la misma cazuela, añade un poco más de aceite si hace falta y sofríe la cebolla, el puerro, las zanahorias y el ajo, todo bien picado. Cocina a fuego medio hasta que la verdura esté bien pochada. Añade el tomate pelado y troceado y cocina unos minutos más.

3. Deglaseado con vino tinto

Llega el momento clave: sube el fuego e incorpora el vino tinto. Remueve bien, raspando el fondo de la cazuela para que se mezclen todos los jugos y sabores adheridos. Cocina durante unos minutos, hasta que el alcohol se evapore y el vino empiece a reducir, concentrando su aroma en la salsa.

4. Cocción lenta

Devuelve las carrilladas a la cazuela, añade un par de hojas de laurel y vierte caldo de carne (o agua, en su defecto) hasta cubrir la carne. Reduce el fuego y cocina a fuego muy lento entre 1 hora y media y 2 horas, hasta que la carne esté tan tierna que se deshaga al tocarla. También puedes usar una olla exprés para reducir el tiempo de cocción a unos 35-40 minutos.

5. Triturado de la salsa

Una vez la carne esté lista, retírala con cuidado y tritura la salsa con una batidora para conseguir una textura suave, sedosa y llena de sabor. Si la salsa queda demasiado líquida, puedes reducirla unos minutos a fuego medio hasta que espese a tu gusto.

¿Cómo acompañar la carrillera al vino tinto?

Este guiso de carrillera al vino tinto marida a la perfección con acompañamientos que respeten y realcen la intensidad de su sabor. Una opción clásica y siempre acertada es un puré de patata cremoso, que equilibra la potencia del vino con su textura suave y delicada. También puedes optar por unas patatas panaderas doradas al horno o un arroz blanco suelto que absorba la deliciosa salsa sin restarle protagonismo al plato principal. Y si lo que quieres es disfrutar cada gota de esta preparación, un buen pan artesano con corteza crujiente será tu mejor aliado para hacer un “barquito” hasta el último bocado.

Dónde comprar carrillada de cerdo de calidad en Madrid

Si estás en busca de carrilladas frescas y de confianza, lo mejor es acudir a una carnicería de barrio donde te ofrezcan carne seleccionada y atención personalizada.

En la Carnicería Salva, ubicada dentro del Mercado de Pacífico podrás encontrar carne de cerdo de excelente calidad, perfecta para preparar esta receta. Esta carnicería destaca por su trato cercano, su conocimiento profundo del producto y su compromiso con los productos locales. Además, podrás pedir consejo sobre otros cortes o cómo cocinar tus platos favoritos. Comprar en comercios de proximidad no solo te garantiza un producto más fresco, sino que también contribuyes a la economía local y al comercio sostenible.

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